jueves, junio 21, 2012

El fantasma del sanatorio Circulo Católico de Obreros de Montevideo - Leyenda Urbana




Ayer fui a visitar a un amigo que está internado en el sanatorio de la Mutualista Circulo Católico de Obreros de Montevideo, ya que el mismo había sido operado y se viene recuperando de una grave enfermedad.
La alegría fue muy grande al verlo tan recuperado y de buen humor como siempre.
Luego de un rato de las consabidas charlas de veteranos sobre la operación, el tajo, las enfermeras, la comida y demás cosillas por el estilo, se puso serio y me dijo : "Flaco, te voy a contar algo que a vos seguro te va a gustar y a llamar la atención, luego de salir de la operación casi no cuento el cuento, yo a pesar de estar sedado sentía que me iba, pero en eso apareció un médico, muy serio, con una túnica blanca resplandeciente que me tomó de la mano y me dijo" Muchacho, no te preocupes que vas a estar bien, quedate tranquilo y descansá ", y ahí empecé a despertarme del todo."
Y lo mejor del caso - me dice - es que cuando le pregunté a mi mujer y a mis hijos quien había sido el médico que me había despertado y que me había transmitido tanta paz y serenidad, me dijeron que no había venido ningún médico a verme, solo una enfermera.
Siguió su relato contándome que al ponerse insistente con el tema llamaron a la enfermera para que le confirmara que no había venido nadie a despertarlo, y cuando la misma se hizo presente y le contaron la historia que relataba mi amigo, puso cara como de comprender la situación y le pidió que mi amigo describiera al doctor.
Al hacerlo ella le dijo que no había ningún médico con esas características, que al que estaba describiendo era al Doctor Luis Pedro Lenguas, fundador del Círculo Católico y fallecido ya hace 90 años.
Por supuesto que yo lo miré con cara de incrédulo y le dije que aflojara con la morfina que le estaba matando las neuronas.
Mi incredulidad era obvia porque mi amigo sabe que me encantan las leyendas urbanas de Montevideo, los cuentos de fantasmas y aparecidos y todo tipo de misterios, y pensé que me estaba haciendo una joda.
Los familiares se reían de que hubiese quedado tan atónito y me confirmaron la historia.
Es más, luego en un aparte me dijeron que la recuperación había sido casi milagrosa y que los médicos estaban mas que asombrados de una recuperación tan rápida.
Antes de despedirme le dije, "TOTO...mañana publico la historia en Con la cámara en el bolsillo, y no te saco una foto y la publico también porque después la gente te va a ver por la calle y te va a gritar borrachooooo !"

Luego de llegar a casa me puse a investigar in poco en internet y me encontré con que mi amigo no había sido el primero en ver al Doctor Lenguas, y que una leyenda urbana sobre el tema ya estaba circulando en la web por un caso similar que ocurrió hace años. A continuación la transcribo :

EL CASO DEL DOCTOR LENGUAS
A fines de los años ’60 o principios de los ‘70, una mujer a punto de dar a luz llegó al sanatorio del Círculo Católico del Uruguay. Iba acompañada por su hijo pequeño y su esposo, quien se mostraba preocupado por los gritos de dolor de su mujer.

La joven tenía contracciones cada vez más frecuentes, pero como el personal del hospital estaba muy ocupado, la pareja debió esperar un rato mientras se hacían los preparativos. El nerviosismo del marido iba en aumento, pero finalmente un doctor preguntó por la paciente y un equipo de enfermeras se encargó de conducir a la parturienta a la sala correspondiente.

Una vez dentro, el tiempo se hizo eterno para el futuro padre. El reloj de cuerda de la sala martillaba con persistencia segundo tras segundo, resonando como un gong en el silencio del hospital. El niño jugaba, pero el padre, nervioso, esperaba el momento de ir a conocer a su nuevo hijo.

Minutos después, en lugar de una enfermera sonriente se presentó un doctor con aspecto apesadumbrado. Casi sin entender qué sucedía, el hombre escuchó en seguidilla las explicaciones detalladas del médico, como golpes secos y repetidos: se hizo todo lo posible, no resistió, un parto difícil, no hay nada que hacer, el cuerpo ya fue trasladado...

El esposo estalló en un ataque de histeria, sintiendo que las cuatro paredes del hospital se desplomaban hacia adentro, reprimiendo el impulso de correr a la sala y llamar a su mujer a los gritos. Al rato se sumió en un rincón, temblando.

En medio de su angustia, un señor canoso, mayor, con la túnica clásica de médico, cruza la sala. Se presenta al joven como el doctor Luis Pedro Lenguas y aclara que está dispuesto a ayudarlo, a lo que el esposo responde con furia y le reprocha con amargura haber llegado demasiado tarde. El anciano, sin embargo, habla con calma y suavidad. Está allí para ayudar, repite, y le pide que aguarde unos minutos.

Segundos después, se siente un llanto de bebé y los gemidos confusos de una mujer. Por la puerta del sanatorio asoma una camilla, sobre la cual descansa la joven esposa, lejos de estar muerta, y su hijo en brazos. Se funden en un abrazo incrédulo y hablan al mismo tiempo: ella no comprende lo sucedido y tiene una sensación extraña; él se deshace en lágrimas y busca con la mirada a los médicos.

El personal del hospital, ante tanto clamor, llega al lugar de los hechos. Cuando el doctor ve a la mujer, se pone pálido y balbucea, incapaz de creer en la presencia milagrosa de la madre y su hijo recién nacido, desbordante de vida. El esposo está furioso y se niega a contestar a los médicos, aclarando que hablará únicamente con el doctor Lenguas.

Ante la mención del apellido, tanto las enfermeras como el obstetra pierden nuevamente el color en el rostro. El médico lo mira fijamente y le señala un cuadro que cuelga en la pared. El hombre reconoce la figura al instante: el mismo rostro afable, la misma mirada, el porte inconfundible del anciano doctor.
”Debe estar equivocado”, aclara el profesional. “El doctor Luis Pedro Lenguas fue el fundador del sanatorio en 1885 y falleció en 1932”.

El prodigio del rescate no demoró en correr por los pasillos del hospital y desde entonces la leyenda de Pedro Lenguas cobró forma en los pequeños milagros del sanatorio. Su presencia mítica erigió la leyenda del médico que desafió a la muerte por partida doble, logrando milagros desde ambos lados de la línea que separa a los muertos de los vivos.


Comentarios

Mucho aporta en esta historia la figura mítica del doctor Luis Pedro Lenguas, que lejos de ser fruto de los desvaríos de un esposo apesadumbrado, tuvo una vida activa en el ámbito de la medicina y la sociedad. Nació en 1862 en Paysandú y murió en 1932. Fue uno de los fundadores del Círculo Católico de Obreros (no el único, como se sugiere en el relato).

Su devoción a la profesión, a los preceptos cristianos más puros, a la obra social y al ejercicio de la medicina pensando en los más necesitados, llevó a que su figura se venerara, santificara y que se le adjudicaran varios milagros, tanto en vida como en la muerte.

Fuente de la historia El Caso del Dr. Lenguas : http://www.motevideo.com.uy

8 comentarios:

Solange dijo...

Yo ya sabía del tema. Una amiga que es enfermera me había comentado de las sanaciones y múltiples apariciones del Dr. Lenguas en el Sanatorio.
No se publicita porque dicen que tienen prohibido hablar del tema porque los curas no quieren que se monte un circo en torno a esto.
Muy bueno tu blog, felicitaciones.

Miguel Angel dijo...

Impresionante el relato. No conocía la historia.
Muchas gracias Fonzi por llevarnos de paseo por Montevideo mostrando sus calles, cosas insólitas y leyendas urbanas. ERES MÁGICO !

Mathias dijo...

MUY BUEN POST ! Gracias por traernos a Montevideo tan cerca de Nueva Jersey !

Cheap Tickets dijo...

Hola! this is really very informative. Informacion is really magnifico.

Conciencia Personal dijo...

Son señales, pero no todos somos elegidos para sentir la presencia de ese ánimo espiritual. Tu amigo es uno de ellos...
Seguramente su recuperación será extraordinaria...

Abrazos de flaca a flaco, Monique.

Unknown dijo...

Me gustaría que publicaran una foto del doctor para ver como era.

Unknown dijo...

Me gustaría que publicaran una foto del doctor para ver como era.

Fonzi dijo...

Foto del Doctor no tengo, pero publiqué una foto del busto de bronce que hay en el hall del edificio, que es la última de la nota, no te diste cuenta ?
Saludos.